Archivo | Noticias de cine RSS feed for this section

Prisioneros

14 Oct

Denis  Villeneuve propone una película apasionante y contundente, un auténtico puñetazo en el estómago que no depende en absoluto de su resolución, un claro acierto. Y es que lo que importa en Prisioneros es el viaje y los dilemas que plantea y no el hecho de saber si el mayordomo es el asesino. Importa ponerse en la piel de los personajes, sufrir, pensar y actuar con ellos, cobra valor el debate ético. Y cinematográficamente se aprecia el ritmo, la pausa, la emoción y la tensión que todos sus elementos consiguen trasladar al patio de butacas. Pero qué lástima de detalles absurdos en esa última media hora, que si pasan el filtro del espectador para que no se dé cuenta es precisamente por los inmensos méritos de las dos primeras horas. Pero están ahí, y por eso Prisioneros es una muy buena película, pero no la enorme película que podría haber sido.

Hay un referente muy claro para Prisioneros, y no es otro que la opera prima de Ben Affleck como director, Adiós, pequeña, adiós, una extraordinaria película que no es demasiado conocida, ni siquiera después de que el próximo actor que se enfundará la capucha de Batman firmara la premiada Argo. Prisioneros, no obstante, acaba yéndose por derroteros muy diferentes a los de aquella (quien vea las dos sabrá qué subtrama, brutal en todo momento, es la que se lleva los 40 minutos que hay de diferencia entre una y otra), pero sí que es cierto que los 114 minutos que duraba Adiós, pequeña, adiós, hacen poner en duda los 152 que Villenueve necesita para Prisioneros. No porque se hagan largos, cosa que no sucede, pero sí porque la capacidad de síntesis es un valor cada vez más necesario y muchos directores se descartan del olimpo de los grandes precisamente por la ausencia de esa cualidad. Villeneuve aprueba en ese sentido porque se antoja francamente difícil decir dónde se podría cortar y el ensamblaje de la historia es casi perfecto.

Lo que pierde a Prisioneros está en su media hora final (salvada, eso sí, por una impresionante escena en la carretera, desborde absoluto de las emociones que inundan el filme), aunque explicarlo obliga a desvelar demasiados elementos de la trama. Hasta ese momento, la desaparición de dos niñas (lamentablemente anunciada por una música de Jóhan Jóhansson que salvo ese instante contribuye con mucho acierto a la tensión) sirve para crear una tensión palpable, en la que Hugh Jackman se convierte en un decidido y sufrido padre, Jake Gyllenhall en un intenso agente de policía, Maria Bello en una madre destruida emocionalmente, con Terrence Howard y Viola Davis creando registros diametralmente opuestos como la otra pareja afectada, y Melissa Leo con un papel secundario brillante. El reparto en su totalidad hace efectiva la emoción, la empatía con los protagonistas y el malestar general por el fondo de la trama que propone la película.

Juan Rodríguez Millán

d17ecdff7bc7ecf60fc4cbed3a8e646e

Alacrán enamorado

26 Jul

1003291_636005516427127_853568040_n

Dirigida por Santiago Zannou, adaptación de la novela homónima de Carlos Bardem, que realiza una excelente interpretación de un entrenador que en alguna esquina del ring perdió el alma y ganó una botella de whisky, un chico vestido de tatuajes que decide al final que la violencia sólo es factible con unos guantes puestos, hombres que intentan ganarse la vida a base de puños pero, además, nazis salvajes siempre a la caza de los débiles que lidera Javier Bardem. Espléndido y siniestro, sobre todo, durante su primera intervención. Zannou mide las distancias como un buen púgil, sabiendo amagar los golpes y cuándo soltar la derecha en esta historia de perdedores dispuestos a cambiar sus destinos como sea y de feroces “lobos” que intentan evitarlo .Una película que consigue oler a sudor, sangre y rabia.

http://www.alacranenamorado.com/

Matthew McConaughey

28 Abr

matthew_mcconaughey

Confieso ser un fan incondicional de Matthew McConaughey, las dos últimas películas que he visto de él como “El chico del periódico” , “Killer Joe” y “Mud” destacan po sus sobresalientes interpretaciones. Comenzó su carrera pisando fuerte y poco a poco se ha ido consolidando como un actor muy convincente.

Y es que tiene esa pinta, estilizada y elegante, pelo rubio y ojos verdes, que se pide a todo seductor que se precie. Eso a pesar de que hace años ese aspecto le jugó una mala pasada que pudo acabar con su carrera casi antes de empezar: la prensa le “convirtió” de la noche a la mañana en el nuevo Paul Newman, lo que son palabras mayores y, claro, no todo el mundo puede soportarlo. Pero el chico se mantuvo en la brecha, aguantó el envite como pudo, lidiando con esa montaña rusa que es la fama, y a fuerza de buenos trabajos ha acabado finalmente por encontrar un destacado status de acuerdo con su talento.

Matthew David McConaughey nació el 4 de noviembre de 1969 en Uvalde pero creció en la localidad texana de LongView. Su madre Kay es profesora y su padre Jim, ya fallecido, era jugador de fútbol profesional americano y propietario de una gasolinera. Tras acabar sus estudios en el instituto, Matthew quiso cambiar de aires y se largó a Australia, donde estuvo trabajando un año lavando platos y viviendo al estilo Cocodrilo Dundee. A su regreso, estuvo en un tris de estudiar derecho en la Universidad de Austin, pero algún duende le debió de desaconsejar la abogacía porque lo que hizo fue matricularse en la escuela de cine. Muy pronto hizo algunos anuncios comerciales como modelo. Luego, el productor y director Don Phillips le presentó a un joven llamado Richard Linklater, que se preparaba para dirigir Jóvenes desorientados (1993). Aunque consiguió un papel, a Linklater le pareció que Matthew era demasiado apuesto como para ser un tipo que va detrás de las mujeres todo el día, así que el actor se dejó barba y el pelo largo. Además, lo que en principio iba a ser una intervención breve en tres escenas, pasó a ser de unas 300 líneas en el guión que iba improvisando Linklater. Fue algo más que un debut esperanzador.

Al año siguiente el joven tejano acompañó a la entonces absolutamente desconocida Renée Zellweger en una de las secuelas de La matanza de Texas. Pero no fue hasta 1996 cuando dio el gran campanazo con dos películas que le pusieron en el ojo del huracán. La primera fue el fantástico western moderno Lone Star, obra del prestigioso director independiente John Sayles; y la segunda, el thriller judicial Tiempo de matar, adaptación de la novela de racista ambiente sureño escrita por John Grisham.

tiempo de matar

La película sirvió para catapultar a McConaughey como el nuevo Paul Newman. Seguidamente, el actor pasó a engrosar el reparto de producciones de prestigio como el drama científico Contact (1997), junto a Jodie Foster y basado en una obra de Carl Sagan, y el drama histórico Amistad (1998), obra de Steven Spielberg.  Sin embargo, los resultados de taquilla no fueron demasiado pujantes, y la popularidad de Matthew disminuyó hasta una altura ya más moderada. De esa época es además su única incursión por el momento en labores de guionista y director, con su cortometraje The Rebel (1998). A continuación, su filmografía creció con un puñado de películas más que aceptables, y si bien su presencia como cabeza de cartel no fue definitiva en taquilla, sí es cierto que el prestigio quedó asegurado: fue uno de los cuatro chicos de The Newton Boys (1998), segunda colaboración con Richard Linklater; protagonizó la fallida comedia mediáticaEdtv (1999), dirigida por Ron Howard; fue el protagonista del estupendo drama bélico U-571(2000); y dio rienda suelta a su verdadero carácter, jovial y desenfadado en la comedia romántica Planes de boda (2001), con Jennifer López.

MV5BMjI1OTI1NjEyMV5BMl5BanBnXkFtZTcwMjkzMTAxMw@@__V1__SX640_SY425_

Más tarde el talento de McConaughey se hizo notar con mucha fuerza en el impresionante drama coral Vidas contadas (2001), escrita y dirigida por Jill Sprecher. En un gran cambio de registro, el actor maravilló esta vez con su sufriente personaje.

 (2002) que protagonizaba junto a Christian Bale, recaudó apenas 82 millones de dólares en todo el planeta. Volvió a reencontrarse con el éxito gracias a la comedia romántica How to Lose a Guy in 10 Days (2003), que sumó más de 177 millones a nivel mundial y en la que aparecía junto a Kate Hudson, actriz con la que volvió a repetir años más tarde en Fool’s Gold (2008).

este tejano treintañero se ha paseado por la aventura fantástica con El imperio del fuego (2002), por comedias románticas estilo Cómo perder a un chico en 10 días (2003), y por una mezcla de ambos géneros conmo el thriller 2 for the Money, con Al Pacino y Rene Russo.

En 2005 encabezó el cartel de Sahara junto a Penélope Cruz y Steve Zahn, la película era una adaptación a la gran pantalla de las aventuras de Dirk Pitt. Con un presupuesto de 130 millones sólo acumuló 119, generando grandes pérdidas y numerosas polémicas a la distribuidora Paramount Pictures. Con este film el actor debutó en el terreno de la producción, ejerciendo como productor ejecutivo. Insistió en el género de la comedia romántica con Failure to Launch (2006), coprotagonizada por Sarah Jessica Parker, en la que interpretaba a un treintañero que aún vivía en casa de sus padres. Apenas recibió el apoyo de la prensa pero recaudó más de 88 millones sólo en territorio estadounidense.

También participó en películas como We Are Marshall (2006), que no fue estrenada en numerosos países, Surfer, Dude (2008) en la que ejerció de productor.

The Ghosts of Girlfriends Past (2009), en la que compartía pantalla con Jennifer Garner y Michael Douglas, basada en un cuento de Charles Dickens. Asimismo realizó un cameo en la comedia Tropic Thunder (2008), dirigida y protagonizada por Ben Stiller.

McConaughey ganó el premio Spirit a mejor actor de reparto por “Magic Mike” , que premian a lo mejor del cine independiente y son preámbulo a la entrega del Oscar en Hollywood.

Matthew fue novio de Ashley JuddPatricia Arquette y Sandra Bullock. Más tarde mantuvo una relación con Penélope Cruz, a quien conoció en el rodaje de la película “Sahara” (2005). La pareja rompió en los inicios del mes de junio del año 2006.
Su actual pareja es la modelo brasileña Camila Alves, con quien ha tenido dos hijos llamados Levi y Vida. Se casaron en el año 2012.

El lema personal de McConaughey es “Just Keep Livin“. Su fundación se llama j.k. livin foundation (todo en minúscula), que “es dedicada a ayudar a adolescentes a llevar una vida activa y a hacer elecciones saludables para convertirse en mejores hombres y mujeres.

http://www.matthewmcconaughey.com/

Matthew-Mcconaughey-matthew-mcconaughey-26890787-850-1074

Cafe de flore

22 Ago

Una historia en el París de 1969 que narra las relaciones de una madre con su hijo con síndrome de Down y otra en el Montreal de hoy (un dj casado y con dos hijas abandona a su mujer, enamorado de otra) se alternan en esta película sugestiva, intensa, que según la mayoría de la crítica fracasa cuando pretende enlazar las dos tramas en clave mística, apelando al karma y la reencarnación, sin embargo personalmente me gusta la propuesta de Jean-Marc Vallée. Película valiente, emotiva, que rezuma sensibilidad en todos sus fotogramas, destacando la música como influjo vital y otras disquisiciones muy new age.
Tras romper con su esposa, Antoine (DJ de éxito internacional), vive feliz con su pareja, Rose y con sus dos hijas pequeñas. Éstas son fruto de su matrimonio con Carole, una mujer sensible que aún se aferra al amor de Antoine, a quien no concibe perderlo. Para ella el amor es permanente, no puede romperse, puesto que ella y Antoine se juraron esa unión eterna cuando eran adolescentes, de modo que no acaba de aceptar la ruptura… Por otro lado, en el París de los 60, otra mujer, Jacqueline, ve cómo su matrimonio se rompe cuando tienen un hijo con síndrome de Down. Jacqueline quiere a su hijo de modo febril, ejemplar, y se propone cuidar de él cueste lo que cueste, hasta las últimas consecuencias.
‘Cafe de Flore’ se podría resumir como dos triángulos amorosos separados por el tiempo y el espacio construyendo un rompecabezas en el que el espectador tendrá que unir las partes, para ello el director utiliza con maestría la música. Aprovechando que uno de los protagonistas es Disc Jockey, Vallée monta su pelicula como un DJ su show, mezclando las historias, parando a veces súbitamente el tempo, para que lo siguiente impresione más. La remezcla le sale perfecta.
Las actuaciones están a la altura de la película, Vallée construye dos escenarios distintos para sus actores, el París sesentero es un lugar gris, con tonos sepia, sobre el que se destaca el amor incondicional de Veronique por su hijo.

Vanessa Paradis, la antigua Lolita del pop francés, está inconmesurable y logra transmitir toda la fuerza del amor materno. Por otro lado, el Montreal que vemos es un lugar luminoso, en el que los únicos nubarrones de sombra lo ponen las pesadillas de Carole.Kevin Parent, que al igual que Paradis es también cantante, da vida con soltura a Antoine, aunque es Hélène Florent, en el papel de Carole la que roba literalmente todas las escenas. Sus alter egos adolescentes, traen a la memoria otra película de Vallée.

Cafe de Flore’ se decantará por una salida fantástica o espiritual pero el poso que dejará será el de una película preciosa y etérea, como una buena canción de Pink Floyd o Sigur Ros y demuestra que Jean-Marc Vallée es uno de los directores en la actualidad más a tener en cuenta. En cualquier caso tienes que verla, estoy convencido que te parecerá una delicia.

Ellas

22 Jul
“Elles” (Ellas) protagonizada por la siempre estimulante Juliette Binoche, una periodista parisina de investigación que prepara un artículo para la revista “Elle” sobre las universitarias que alquilan su cuerpo no sólo para pagar sus estudios y residencia sino también para tener una vida más confortable.
Es el cuarto largometraje de la directora polaca Malgorzata Szumowska (Cracovia, 1973) es un film que ha sido catalogado como esencialmente femenino no sólo por la presencia adicional de una co-guionista (Tine Byrckel) y de una productora (Marianne Slot) que se consideran feministas por sus ideas, no por su militancia concreta, sino porque es un relato con vocación de constituirse en documento social hecho por y para las mujeres .

Con un guión sólido e inteligente de Tine Byrckel, la directora polaca narra lejos de considerar la prostitución como una explotación delictiva, la contempla como un trabajo afín a los demás, una profesión libremente ejercida que proporciona dinero, lujo y, a veces, placer. Michal Englert es el director de fotografía y la dirección artística corre a cargo de Pauline Bourdon. En la cinta destacan los primeros y medios planos, así como el posicionamiento de la cámara en las crudas escenas sexuales tratadas sin erotismo ni escándalo.

La estructura del relato se apoya en el montaje de “fragmentos de realidad”, con resultados discutibles. A su favor está que no hay intención moralizante, aunque ese distanciamiento teórico termina afectando a un conjunto elegante, delatando la simpatía de la cineasta por sus personajes femeninos. Los hombres que aparecen son anónimos o resultan antipáticos, como la escena donde aparece un “cliente “ tocando con una guitarra la canción “ Les Feuilles Mortes”, desnudo después de arrojar oro líquido sobre la blanca piel de una joven polaca.

La actriz polaca Joanna Kulig es uno de los objetos de estudios en Elles

La redacción del guión no sólo hubo documentación previa (entrevistas con estudiantes universitarias dedicadas a la prostitución) sino que las actrices aportaban cada día nuevas ideas que lo iban modificando. La película deja en el aire multitud de preguntas. ¿Es la prostitución un negocio que siempre comporta cierto grado de esclavitud sexual? ¿Es una justificable vía de ascensión social? ¿Puede ser una variada fuente de satisfacción erótica? ¿Representa una afirmación del dominio de la mujer sobre su propio cuerpo? Las respuestas debe darlas cada espectador.

La soledad de un hombre.

10 Jul
Dos desconocidos, un piso vacío, un breve encuentro sexual sin palabras. Un colchón, un sillón, una lámpara sin tulipa, tan desnuda como el alma de estos dos náufragos que se encuentran para follar en un apartamento de París. Aquí y ahora. No hay palabras, no hay historias de un pasado frustrado, no hay futuros perfectos imposibles. No hay biografías. Dos soledades. El sexo se convierte en la verdadera forma de comunicación, la más básica, pero la más real.

 

Algunos se han empeñado en ver en El último tango en París un estudio sobre la sexualidad, o un cursillo intensivo de lo más perverso del kamasutra, pero esta película es mucho más. Es un alegato contra la visión romántica e idealizada del amor, es un profundo análisis de las relaciones de pareja y una crítica a la familia: “esa santa institución, ideada para inculcar la virtud entre salvajes, …donde la libertad es asesinada por el egoísmo.

Más allá de las escenas de sexo desinhibidas, El último tango en París habla de la soledad, del aislamiento, del brutal vacío existencial de un hombre devorado por unos demonios que le acosan tras la muerte de su mujer, con un pasado doloroso, sin presente ni futuro, que pasea su tristeza y angustia por las calles de París, cuya proverbial belleza se revela incluso sombría, cenicienta, mortecina.

El encuentro casual con una joven que también quiere dejar atrás un pasado representado sobre todo por su inocencia, como transición de madurez entre adolescencia y edad adulta, parece que pudiera darles a ambos el futuro que necesitan, entrelazados en una relación enfermiza y destructiva donde aún no se pueden despegar del olor a muerte que invade el ambiente y en el que el sexo sabe a desesperación en uno, a malsano rito iniciático en otro, ambos en una burbuja en la que no existen los nombres, no existe el pasado y no hay comunicación posible como tampoco existe afuera, en una sociedad que agoniza en sus valores artificiales e impostados –como refleja la relación de la chica con su supuesto novio verdadero, pura farsa cinematográfica-, valores carentes de todo sentido, caducos, rancios y decadentes. Solo existe el presente. Y el presente es sexo como movimiento instintivo, como reacción de vida más primaria.

Pero es en la escena en que Marlon Brando se lamenta del suicidio de su mujer la que realmente muestra sus verdaderos sentimientos, es la escena que más me emociona de toda la película:


“ Estás ridícula con ese maquillaje. Pareces la caricatura de una prostituta. Una especie de momia nocturna. De falsa Ofelia ahogada en la bañera.
Me gustaría que pudieras verte, te reirías de verdad. Eres la obra maestra de tu madre.
¡Apestan! demasiadas jodidas flores en esta habitación, no puedo respirar.
Sabes, en la parte de arriba del armario, en la caja de cartón encontré todas tus cosas. Plumas, llaveros, moneda extranjera, diarios franceses, todo. Incluso el alzacuellos de un cura. La verdad es que no sabía que te gustaba coleccionar todas esas cosas. Ni siquiera viviendo doscientos años es capaz un marido de descubrir cómo es verdaderamente su mujer. Quiero decir que, podría comprender lo infinito del universo pero nunca descubriré la verdad sobre ti jamás. ¿Quién demonios eras?
¿Recuerdas aquél día? El primero que estuve aquí. Estaba seguro de que no podría introducirme en tus bragas y te dije… ¿qué es lo que te dije? Ah sí… <<¿quiere usted darme la cuenta? tengo que marcharme…>>
¿Recuerdas?
Anoche, yo apagué todas las luces por tu madre. y hubo un pequeño alboroto. Eran todos tus… tus invitados, así los llamabas. Supongo que me incluías a mí ¿verdad? Sí, supongo que sí. Durante cinco años fui más un invitado que tu marido en esta jodida pensión, con privilegios, eso sí. Y para ayudarme a entenderte me dejaste en herencia a Marcel, el doble de tu marido en un dormitorio igual que el nuestro.
¿Sabes una cosa? No tuve el valor de preguntárselo. No me atreví a preguntarle si el número de veces que lo hacíamos tu y yo era el mismo que lo hacías con él. Nuestro matrimonio no ha sido otra cosa para ti que una madriguera de zorra, y lo único que me has dejado es una navaja de afeitar de treinta y cinco centavos y una bañera llena de agua. Maldita puta barata, así te estés pudriendo en el infierno, eres peor que la más sucia cerda callejera que se pueda encontrar, ¿sabes por qué? porque siempre me has estado mintiendo, y yo te creía. Mintiéndome a conciencia, sabiendo perfectamente que lo hacías. Anda, dime que no me has mentido. ¿No sabes qué contestar a eso? ¿no puedes inventar algo? vamos, dime algo, cualquier cosa, pero sonríe zorra. Anda, dime, dime algo cariñoso, contéstame que lo que pasó es que yo lo interpreté mal. Vamos dímelo, maldita zorra. Maldita y puerca puta embustera. Lo siento. Perdona. Perdona pero es que no puedo… no puedo soportar el ver toda esa suciedad reflejada en tu rostro. Nunca te habías puesto toda esa mierda de maquillaje. Voy a quitarte de la boca esa asquerosa pintura de labios. Rosa… ¿por qué lo has hecho…? Lo siento, pero no sé por qué. Yo también lo haría si supiera cómo, pero no lo sé… no, no lo sé… no lo sé, no lo sé… Tengo que encontrar un sistema…

La leyenda de la Indomable

16 Mar

La gran revelación de ‘Indomable’ (‘Haywire’) es Gina Carano, luchadora profesional impresionante, cuya carrera cinematográfica seguramente se hubiese visto limitada a producciones lamentables que en su mayoría jamás hubiesen sido estrenadas en una sala de cine. Sí, James Cameron potenció esa figura en su momento y el estreno de ‘Kill Bill’ parecía la ocasión ideal para terminar de remediarlo, pero no fue el caso, la única que realmente ha tenido algo de continuidad en este tipo de rol ha sido Milla Jovovich en su saga de Resident evil. Sin embargo Carano es real! Una luchadora profesional experta en artes marciales mixtas con un currículum prácticamente inexistente en el séptimo arte.
…como se puede apreciar demuestra una capacidad física y mucha credibilidad para repartir hostias ante todo el que se le ponga por delante, y todo ello sin desentonar dramáticamente. Vamos, no es una actriz al nivel de Meryl Streep, pero tampoco una cara de palo.

uno de los aspectos más lamentables en la campaña de promoción de la película es la parte masculina del reparto ya que la mayoría de apariciones especiales se pueden calificar como cameos de lujo, ya que la función de la mayoría de ellos es servir como víctimas potenciales de la venganza personal de Gina Carano. Por lo cual tampoco esperéis ver muchos minutos a Michael Fassbender, la gran revelación del año pasado, Antonio Banderas, Michael Douglas o Bill Paxton. Todos ellos cumplen su cometido a la perfección, pero el único rostro popular con peso real en la trama es Ewan McGregor, particular némesis personal de la protagonista y que sabe crear un villano respetable sin exacerbar los elementos odiosos del mismo. Son negocios y no algo personal.

Steven Soderbergh es uno de los directores más eclécticos de Hollywood. Desde su debut con ‘Sexo, mentiras y cintas de vídeo’ no ha tenido problemas en ir saltando de producciones de corte comercial como ‘Ocean´s eleven’ a cintas más experimentales como ‘The girlfriend experience’.
en Haywire hace un homenaje al cine de espías  con amor y sin perder sus constantes autorales. Aún en un trabajo conscientemente trivial y de autoasumida serie B como éste, – canalizando en forma y fondo los mejores thrillers de espionaje setenteros-, el cineasta se permite cierto grado de experimentación y audacia.
Además del realismo que aporta Gina Carano nos devuelve el clasicismo formal en las -excelentes- escenas de acción, así como una inteligente planificación de las secuencias que aportan frescura y estilo a una historia trillada hasta la saciedad. Por si fuera poco, Soderbergh reivindica poderosamente con esta película la figura de la mujer como heroína de acción. Esto sí que es cine feminista y no lo de Icíar Bollaín.
A %d blogueros les gusta esto: